Ya es hora de que en Colombia apropiemos y consolidemos el concepto de identidad digital. Hoy podemos dividir la digitalización de nuestras vidas en dos grandes vertientes: por un lado, el comercio electrónico y, por el otro, los servicios ciudadanos con el Estado a través de internet. Ambas, especialmente la segunda, requieren que redoblemos esfuerzos para lograr mecanismos masivos, seguros y rápidos de validación de identidad en la web.

Compras on line 

El 90% de los internautas en Colombia realizan actividades de comercio electrónico y cerca del 20% hace eCommerce, es decir, compran y pagan en línea. El teléfono celular o smartphone es el dispositivo más utilizado con un 49%; seguido del computador portátil, con un 30%; el computador de escritorio, 19%; y las tabletas, 2%.

La identidad digital del cliente y el proceso de validación de la compra en línea se soportan a través del medio de pago que puede hacerse con tarjeta débito, tarjeta de crédito o el token OTP, además, por supuesto, de la clave del usuario. En pocas palabras, el método de pago electrónico es la forma mediante la cual un establecimiento de comercio puede verificar la identidad de un cliente que está comprando por internet.

El gran reto para el sector financiero, telecomunicaciones y el comercio electrónico en general es la validación de identidad de los usuarios, proceso que tradicionalmente se hace presencial, en línea o por teléfono mediante formularios de preguntas y respuestas que consultan distintas bases de datos. Esto, además de ser poco seguro, es engorroso y tedioso para el usuario.

Servicios ciudadanos digitales 

Dentro de la Política de Gobierno Digital existe el modelo de autenticación digital con el que se busca seguridad para el ciudadano, evitando la pérdida y uso indebido de datos sensibles; además, facilitarle la vida, evitando los engorrosos formularios y múltiples contraseñas que son imposibles de recordar. Para ello, el reciente Decreto 620 del 2 de mayo de 2020, establece la posibilidad que ya recogía el Decreto 1413 de 2017 para que se haga uso de firmas electrónicas y digitales, así como de la cédula digital y la biometría facial a través de la consulta a la base de datos biométrica facial de la Registraduría.

Debemos pasar la página de las contraseñas para acceder a los sistemas. Sólo deberían permanecer las claves de un solo uso (OTP) para firmado de documentos.

La identidad digital le permitirá al ciudadano, funcionario público o persona jurídica realizar transacciones electrónicas con cualquier actor del Estado, incluyendo a privados que cumplan funciones públicas, a través de la sede electrónica compartida www.gov.co y de las sedes electrónicas de cada entidad. Ese es el camino que debemos recorrer para facilitarle la vida a millones de colombianos y crear un vínculo mucho más cercano entre los ciudadanos y los trámites gubernamentales.

Por: Héctor J. García. Director Observatorio Gobierno y TIC U. Javeriana. Presidente Camerfirma Colombia